Lecciones aprendidas más allá del deporte

Hace mucho que no veía partidos de baloncesto y me debo estar haciendo mayor porque ahora me fijo en detalles que antes me pasaban totalmente desapercibidos.

Antes lo importante era el resultado, ahora también no nos engañemos, pero si antes miraba las estadísticas buscando a la máxima anotadora ahora me fijo en si la valoración está repartida o si ha habido rotación de las más destacadas entre jornadas porque eso es indicativo de una buena gestión del equipo por parte del equipo técnico.

Fotos: Luis Javier Benito

En las competiciones de máximo nivel con tanto gallo en las plantillas, la gestión de los egos no debe ser nada fácil de llevar para los entrenadores, pero creo que hay dos maneras de afrontarlas. Si tienes a tu mejor jugadora cazando moscas durante el partido tienes dos opciones: o la mantienes en pista a ver si con suerte se despierta o la sientas un rato en la “silla de pensar” a ver si se despeja. Lo primero es la solución fácil para evitarte problemas, pero la segunda es la valiente porque te estás ganando el respeto de esa “estrella” que sabe que si no se espabila no va a jugar y sobretodo del resto del equipo porque se demuestra que todas son iguales y juega quien está mejor. A corto plazo quizás no se recompense esa valentía, pero a medio y largo plazo dará sus frutos porque conseguirás que todas las componentes del equipo den lo mejor de sí mismas que al fin y al cabo es lo que importa por el bien común del equipo. Si optas por mantener a la estrella en pista cuando está desaparecida qué argumentos vas a tener para poder exigirle al resto del equipo que esté motivado para cuando los necesites?

Hay que tener carácter y cuando se toma una decisión hay que afrontarla y llevarla a cabo. Si has decidido hacer un cambio y ya tienes al recambio listo, es posible que la jugadora a cambiar enceste o haga una buena acción en el último momento. Lo que no puedes hacer es echarte atrás porque quizás al que sustituyas se te enfade, pero si habías tomado la decisión será porque la habías meditado y no es fruto de un calentón. Es importante que el que va a entrar sea consciente que crees en él ciegamente, si le devuelves al banquillo dirá muy poco de tu personalidad.

Si tienes un lesionado mantenle en la dinámica del equipo y no dejes que se desconecte porque continua formando parte de él y anímicamente es positivo para ambas partes. Parece una tontería, pero con esos pequeños gestos se hace piña y dice mucho de los valores del personal.

Es fundamental creer y transmitir que todo el equipo es importante te llames como te llames, midas lo que midas y metas los puntos que metas: todo el mundo suma, sino para que le tienes en el equipo? Y eso se demuestra con hechos no sólo con palabras.

Por eso gane o pierda siempre es gratificante ver jugar a Araski porque Made Urieta cada semana lo pone en práctica. Sin ir más lejos ayer mismo: sentó a la vez a Roundtree y Vega para poner a Etxarri y Pardo, confió en Velasco porque Silva no tenía el día y a pesar que Tudanca en la primera parte estaba que se salía, encontró un quinteto estable en la segunda parte y optó por no tocar nada para no estropearlo. Y aunque no se ganó, cuando las sentadas volvieron a pista lo hicieron más motivadas que cuando se sentaron y sino que se lo digan a Roundtree. Esas rotaciones constantes son la evidencia para el propio equipo que todas cuentan, hoy decide una y mañana otra.

Así no es de extrañar que todas salgan mordiendo porque las supuestamente titulares saben que no tienen el puesto ganado y las supuestamente reservas saben que se cuenta con ellas y no es sólo un decir, aquí no hay titulares ni reservas … esto es un EQUIPO. Es la manera de tener a todo el equipo motivado porque todo el mundo es importante. Esa implicación de todas no es fruto de la nada, hay que esforzarse para conseguirlo y tener mucha mano izquierda y Made no tiene una, parece que tenga dos.

La toma de decisiones en el mundo del deporte y de máximo nivel, no es fácil, pero no deja de ser un fiel reflejo de cómo afrontas la vida: hay que ser valiente y fiel a tu filosofía juegues en infantil, cadete o LF. Seguro que como en la vida, nos llevaremos palos y disgustos, pero al menos tendremos la conciencia tranquila porque seremos consecuentes con nuestra forma de pensar.

El baloncesto es un deporte colectivo que está por encima de las individualidades y conseguir que la frase “uno para todos y todos para uno” cale en cada jugadora es de un gran mérito para quien lo consigue. Así que Made, felicidades y gracias porque este año nos estás enseñando a trabajar en equipo sacando lo mejor de cada uno y eso nos sirve tanto para la vida como para el deporte.