Disfrutar el presente que el futuro ya vendrá

Hoy he leído en el Correo de Álava la entrevista que le han hecho a Livia López, la presidenta de Araski, coincidiendo con el día de la Mujer Trabajadora de la que es un buen ejemplo. Le preguntaban sobre la continuidad del equipo en LF la próxima temporada, la profesionalización del club, como se afrontarán las posibles bajas, el apoyo de las instituciones, …

Esta misma semana por casualidad estuve viendo la rueda de prensa que Livia hizo en abril del año pasado para anunciar que Araski renunciaba a ser sede de la fase de ascenso a LF por motivos económicos. Acostumbrada a ver vídeos divertidos, la verdad es que es de los más tristes que he visto últimamente. Aquel día la cara de Livia era un poema, era la viva imagen de la impotencia y con un nudo en la garganta renunciaba a algo que hacía mucha ilusión organizar. Hay que decir que con muy buen criterio porque lo podía explicar más alto, pero no más claro, se descartó para no poner en riesgo la viabilidad del proyecto de Araski.

Foto: El Correo de Álava

Entre aquella rueda de prensa y la entrevista de hoy ha pasado casi un año y ha llovido mucho: Araski ganó la fase de ascenso, se clasificó para la Copa e incluso jugó la semifinal, ha conseguido la permanencia y tiene los playoffs al alcance de la mano. Lo que no ha cambiado, a pesar de todos estos grandes logros, es el contenido del mensaje de Livia que continua siendo sensato y basado en el sentido común: no se puede estirar más el brazo que la manga.

Hubiese sido muy fácil con la euforia del momento, que debe ser enorme, hoy haberse liado la manta a la cabeza y tirarse a la piscina diciendo cosas que quizás luego a su pesar no pueda cumplir porque lo cierto es que no dependen de ella. Por eso con la sinceridad que la caracteriza no ha podido dar respuesta a algunas preguntas que le hacía Olga Jiménez porque ni ella ni nadie sabe lo que nos deparará el futuro.

Lo único que es una realidad es que si Made y Ioseba tienen el mérito de sacar petróleo de sus jugadoras y haber conseguido que Araski esté en cuarta posición de la LF, Livia es la mente prodigiosa que le da al tarro para cuadrar los números y cada vez tiene que echar más sumas porque los éxitos deportivos traen más gastos. Aunque por suerte esos quebraderos de cabeza se le deben pasar rápido cuando después ve a la marea verde animando como locos y disfrutando de las hazañas de las gladiadoras.

En la entrevista ella misma se pregunta que no sabe qué ocurrirá cuando se empiece a pinchar. Pues sencillamente si ocurriese no se le podría reprochar nada a nadie del club porque con los medios de los que se dispone se han hecho milagros a nivel deportivo y si alguien tuviese la jeta de hacerlo, a palabras necias oídos sordos porque se habría documentado muy poco.

De todas maneras para mí un pinchazo del proyecto Araski sería cambiar la filosofía actual y que a nivel deportivo, se gane o se pierda, se bajasen los brazos y a nivel económico se embarcasen en algo superior a sus posibilidades. Y eso teniendo a Made que no le gusta perder ni a las canicas y a Livia que antes de ir a nadar guarda la ropa doblada, ahora mismo se me antoja muy complicado. Sin hablar de la cantera que con tanta niña jugando a basquet en lugar de un álbum de cromos parece que hayáis sacado la enciclopedia británica y pronto tendréis que hacerlo por fascículos.

Así que ahora mismo el futuro es desconocido y todo se andará, lo que toca es continuar disfrutando del presente, sin olvidar de dónde uno viene porque siempre se valora más adónde se ha llegado y sobretodo sin perder vuestros valores porque eso es lo que os hace especiales.

Aunque quede claro que tampoco le haríamos un asco si este vídeo se convirtiese en realidad, aunque no es por ser aguafiestas pero creo que esto sí es un sueño no lo del éxito de Araski.