Yo también quiero ir a un campus !!!

Cuando yo era peke allá por el siglo pasado reconozco que a mi se me hacían eternas las vacaciones de verano, qué aburrimiento. Ahora pienso que lo que daría porque me diesen tres meses de vacaciones y encima “pagadas”.

De todas maneras, viendo ahora las imágenes de los campus que organizan los clubes como Araski creo que mis veranos se me habrían hecho bastante más cortos si en mi club hubiesen organizado alguno, pero en aquellos tiempos no abundaban precisamente.

Echando un vistazo a los ejercicios que hacen también entiendo porque nunca fue mi fuerte esto de botar con la izquierda y casi me quedé bizca ‘controlando’ de reojo la pelota … a mi estas cosas no me las hacían hacer.

El día que vea a mi entrenador que ya debe ser abuelo me voy a quejar porque de mini sólo recuerdo jugar al pañuelo y pegar carreras como una loca hasta medio campo para cogerlo.

Seguro que además los padres deben estar encantados porque deben acabar tan cansadas y hambrientas que se deben comer todo lo que les ponen en el plato, les guste o no y sin ninguna queja.

Desde Araski explicaban un día que el objetivo de estos campus es que las niñas se diviertan y no que salgan hechas unas Taurasis. Parece ser que optaron por darle este enfoque cuando un día una niña se lamentó que ella no iba a campus porque sólo iban l@s buen@s.

Pues no es por nada, pero como en Araski que son un@s avanzad@s en esto de darle al tarro algún día se planteen hacer uno para las “viejas” glorias que avisen que me apunto. Nunca es tarde para aprender a botar con la izquierda y de paso aprender euskera. Eso sí que en el kit incluyan además de la camiseta una buena ración de 3 en 1 para desoxidarse previamente porque los crujidos de las articulaciones podrían dar miedo.

Lo dicho que nacimos demasiado pronto !!!