Y quién se acuerda de las que se quedaron a las puertas?

Estos días en que estoy viendo tantas caras sonrientes en las convocatorias de las selecciones de formación, me he imaginado en la piel de una de las jugadoras que se quedan a las puertas. Me refiero a aquellas jugadoras que son preseleccionadas, pero no convocadas finalmente, los famosos “descartes” … es que ya de por sí el término es poco afortunado.

Matizo que me refiero a las selecciones de formación porque en la selección absoluta la forma de comunicar los descartes de cara al exterior ha sido muy distinta respecto a la U19 y U20. En mi modesta opinión creo que se debería de haber podido gestionar de otra forma y haber tenido un poco más de mano izquierda.

Fotos: FIBA

El anuncio oficial de las preseleccionadas para cada categoría se hace con su comunicado oficial con fotografía incluida, procedencia, etc y me parece excelente porque la alegría debe ser enorme cuando te ves en esa convocatoria. Esto nos permite a tod@s los aficionad@s felicitar a l@s preseleccionad@s por su convocatoria, pero la gestión de los descartes no tiene nada que ver en las formas.

En el caso de la absoluta, a medida que se realizaron  se comunicaron oficialmente a los medios y se aprovechaba la ocasión para que en este caso el seleccionador les agradeciese públicamente la colaboración. Y acto seguido tod@s los aficionad@s les animábamos porque es de un mérito bestial estar entre los 14-15 preseleccionados y esos ánimos deben reconfortar a la afectada ni que sea un poco tras esa desilusión.

En el caso de las categorías inferiores, al menos por lo que yo he visto tanto en la U19 como la U20, los descartes se han ido realizando durante la concentración, pero no han trascendido. De hecho en algún caso la jugadora no aparecía en las actas de un torneo y dudé si es que estaba lesionada o había sido descartada, en otro caso fue la propia jugadora que se despidió a través de las redes de sus compañeras y en otr@s como no han dicho nada nunca más se supo de ellas.

Alguien puede pensar que las fotos oficiales del torneo sirven para saber la configuración del equipo final, pues tampoco es concluyente porque haces cuentas y hay más jugadoras de las 12 oficiales.

De hecho si sabemos la composición final de las selecciones antes de la competición ha sido porque este año, no sé si antes esto se hacía, los ayudantes de los seleccionadores redactan tres artículos con los perfiles de las jugadoras por posiciones que finalmente van al campeonato. Así tras el tercer día porque se publican en entregables diarios puedes deducir las jugadoras que finalmente irán al torneo. Además, al final de cada artículo citan en una frase lapidaria “XXX también formó parte de la concentración” … menudo agradecimiento.

Seguro que internamente en la concentración esto se gestiona de forma magnífica y las jugadoras se van a su casa tan contentas, pero para un tercero parece que se les está despidiendo por la puerta de atrás porque desaparecen y no debería dar esa sensación en ningún momento.

Estar en una convocatoria no es formar parte del Gran Hermano y si te quedas a las puertas la experiencia debería acabar de otra forma. Las jugadoras que están convocadas han trabajado mucho durante el año para estar en esa concentración. Seguro que se llevan un palo cuando se quedan a las puertas pues igual que las felicitamos por la convocatoria, las deberíamos de poder animar cuando se van y ‘acompañarlas’ en esos momentos para hacérselo más llevadero.

De paso no estaría de más que desde la FEB les agradeciesen públicamente el trabajo realizado durante la concentración a pesar de no haber sido finalmente seleccionadas, como seguro que ya hacen personalmente en la propia concentración, en lugar de ‘despedirse’ con esa coletilla en los artículos de los ayudantes.

La mayoría de descartes realizados afectan a jugadoras que doblan con selección y probablemente el ‘disgusto’ es menor, pero no siempre es el caso. Me pongo en la piel de alguna de esas jóvenes jugadoras con el subidón por estar preseleccionadas, que vuelve a casa con la desilusión del descarte y que algún aficionad@ en las redes con toda su buena fe le pregunta que cómo le está yendo cuando ya lleva una semana en casa de vacaciones.

Siempre nos acordaremos de las 12 que ganaron la medalla en aquel torneo, pero las 2-3 que se quedaron por el camino también se merecen que nos acordemos de ellas porque ayudaron en su preparación.

Debo ser una especie en extinción e igual que me he fijado en ese pequeño detalle a quien seguramente nadie le habrá dado la más mínima importancia, me gusta la gente que da las gracias, los jugadores que se despiden de su afición cuando deja un club, los equipos que aplauden al contrario cuando han jugado bien, los entrenadores que hacen jugar a todos si el resultado lo permite, los entrenadores que no diferencian entre titulares y reservas, los clubes que agradecen los servicios prestados cuando un jugador se va, los clubes que le desean una pronta recuperación a jugadores lesionados que no son propios, los clubes que retuitean cuando se habla del patrocinador del vecino valorando su labor, los clubes que animan al vecino cuando desciende y le felicita si las cosas le van bien …

Detalles que no abundan excesivamente y por eso me sorprenden cuando los veo … qué le voy a hacer, soy así de rara.