Araski perdió una batalla en un partido de loc@s, pero no la guerra

Ayer Al-Qázeres y Araski sabían de la importancia de los dos puntos que se estaban jugando de cara al acceso a la Copa y probablemente ese fue el motivo del partido de loc@s que vivimos con varios parciales abultados por ambas partes.

El partido bonito no fue, pero no se le puede achacar falta de emoción porque a la que te despistabas el marcador ya había vuelto a cambiar de dueñas.

El primer cuarto el equipo cacereño llevó el control y acabó ganando por 20-15. Araski a base de una buena defensa consiguió agotar la posesión de Al-Qázeres en varias ocasiones y endosó primero un parcial de  0-10 que las extremeñas consiguieron neutralizar, pero tras otro arreón vitoriano de 0-12 llegaron al descanso con un marcador favorable de 31-41.

Al-Qázeres volvió a la pista en el tercer cuarto y en un santiamén hizo añicos esa diferencia con un parcial de 8-0 y se puso a la par de las vitorianas.

Afortunadamente en ese tercer cuarto apareció Arrate Agirre que se echó al equipo a la espalda y aguantó el cuarto. Ayer con sus 21 puntos suplió a las extranjeras que no tuvieron su día, Forster sin ir más lejos sólo pudo anotar 3/12 en canastas que no suele fallar.

Foto: Fernando Pozo

A pesar de las idas y venidas en el marcador, se llegaba al último cuarto con una más que esperanzadora ventaja de 9 puntos (51-60) para las de Vitoria, pero las cacereñas empezaron a recortar y de nuevo con un parcial de 12-0 se pusieron por delante.

Cuando sinceramente ya dábamos el partido por perdido porque el porcentaje en triples era desolador 1/20,  Ane Aldalur anotó un triple en el último segundo y forzó la prórroga.

Foto: Fernando Pozo

Tras el inesperado desenlace del último cuarto era de esperar que Al-Qázeres quedará noqueado, pero nada más lejos de la realidad. El equipo de Jacinto Carbajal se vino arriba con dos triples consecutivos y endosó un parcial demoledor de 16-4 en apenas cinco minutos que dejó a las de Vitoria sin opciones a reaccionar, los dos puntos se quedaron en Cáceres.

Ayer se perdió un batalla y contra un rival directo, pero no la guerra. Todavía hay opciones de entrar en la Copa, pero toca sobreponerse, aislarse del resto de resultados y sobretodo hacer los deberes que son ganar los dos partidos que quedan contra Cadí La Seu y Sant Adrià.

A estas alturas de la competición lo que hace falta es calma y tranquilidad porque quien tenga los nervios más templados se llevará el gato al agua. Quizás por eso ayer eché en falta a la mejor de la semana pasada de Araski, su capitana Laura Pardo que no te mete 20 puntos, pero aporta en todas las facetas y sobretodo me aporta mucho sentido común.

De lo de ayer toca aprender, levantarse y pensar en ir partido a partido porque lo que tenga que ser será, no por querer correr se llega antes a los sitios: despacito,  buena letra y sin agobiarse que sí se puede.