Tras la tertulia araskizale, mi monólogo

El sábado Lacturale ART Araski acabó la primera vuelta de la Liga Femenina, se consumó la tercera derrota consecutiva y la no clasificación para la Copa de la Reina que se consiguió el año pasado.

Sí, leído así en frío y del tirón parece que sea el fin del mundo, pero hay que levantar un poco la vista, relativizarlo y ponerlo en contexto. Personalmente juego con ventaja y es que desde la distancia se puede ser más objetivo porque no se vive directamente.

El equipo está con 6 victorias y 7 derrotas en la clasificación y es el segundo año en la máxima categoría. Si alguien está preocupado por esta situación, en Barcelona deberían estar haciéndose el hara-kiri porque aquello si que es bochornoso con las millonadas que se están gastando y se les debe exigir resultados.

A Araski sólo se le debe pedir continuar soñando y si lo sueños se convierten en realidad todo eso que se habrá conseguido, pero no hay que pedirle que rinda cuentas ni meterle presión por no haber alcanzado la Copa porque sería muy injusto.

Foto: Jose Angel Calvo

Lo ideal hubiese sido tener un parón para resetear y romper esta dinámica, pero ya que no se puede probablemente ahora que ya no hay en juego la Copa y se empieza la segunda vuelta facilite indirectamente una manera de hacer un cambio de chip y se revierta la situación.

En estos tres días he escuchado las declaraciones de los distintos estamentos que forman o están relacionados con el club (directiva, cuerpo técnico, equipo, afición y prensa) valorando el estado del equipo y sus impresiones sobre lo ocurrido y las expectativas para el futuro.

Coincido con la mayoría de opiniones en que esto es un bache y es más un problema de cabeza que de piernas. Roselis Silva en la tertúlia araskizale de hoy reconocía que están tocadas y a la pregunta de como se afrontarán los entrenamientos ahora, decía que Made las ayudará a afrontar las situaciones de juego para reconducir la situación, en eso lamento discrepar.

Cuando tu entrenadora desde la banda perdiendo de más de 25, como ocurrió el sábado continua gritando para que presiones y no da el partido por perdido, ya te está diciendo cómo hay que afrontar las situaciones de juego cuando la situación no es favorable. Está demostrando que confía en su equipo y en su reacción porque son capaces de reconducirlo, sino hubiese bajado los brazos y se hubiese sentado. Es el equipo el que debe de confiar en si mismo y salir de este bache porque por falta de aptitudes no es.

Este año las lilas están haciendo de verdes por eso me encantan porque van perdiendo y ves que creen en la victoria y las jugadoras del banquillo están igual de enchufadas que las que están sobre la pista, exactamente lo que me gustaba de Araski hasta hace apenas cuatro días.

En el último año he visto muchas fotos que representan eso que me gusta de este deporte y podría haber cambiado muchas veces el salvapantallas del portátil porque imágenes candidatas no me faltan. Aunque en los últimos partidos no me han transmitido esto, todavía no lo he cambiado porque yo sí confío en la reacción de este equipo y creo que les volverán a brillar los ojos como en esa imagen.

Está en mano de las verdes porque los de rosa continúan igual de enchufad@s y eso afortunadamente lo comprobé el sábado y por eso creo que tarde o temprano el resto se contagiarán.

El sábado pasado viendo el partido y esas caras largas al final del partido parecía que íbamos de entierro, pero no nos equivoquemos que Araski no está muerto ni mucho menos.

Foto: Snatt’s Sant Adrià

Entre estas dos imágenes que se corresponden con las caras del sábado en Sant Adrià y la fiesta de la Euskal Kopa de pretemporada parece que haya pasado un mundo. Estamos en el ecuador de la Liga y queda toda la segunda vuelta para dar guerra y este equipo la dará, pero hay que levantarse.

El sábado toca hacer borrón y cuenta nueva contra Quesos El Pastor, recuperar sensaciones, divertirse de nuevo y disfrutar sobre la pista que al fin y al cabo es de lo que se trata … la próxima jornada seguro que será “dequesí”.

GOAZEN ARASKI

Foto: Jose Angel Calvo