Un necesitado Campus Promete se lleva la victoria ante Lacturale ART Araski

Ayer jugó Lacturale ART Araski contra Campus Promete en Logroño en el partido que debía retransmitir Teledeporte que una vez más se cubrió de gloria y sólo pudimos ver la segunda parte.

A las limitaciones de Teledeporte puso solución Araski que ofreció vía periscope la primera parte hasta que Teledeporte superó los problemas técnicos con un ‘satélite’. Eso sí, los problemas de comunicación superan de mucho los técnicos del ente público porque es lamentable la dejadez con la que tratan a los aficionad@s a este deporte de forma reiterada.

Araski con la baja de Nat Van den Adel, con jugadoras tocadas como Silva, superwoman Forster que no tuvo el día y sin excesivo acierto en ataque poco pudo hacer contra un Campus Promete que se jugaba la permanencia y salió mordiendo. Por el equipo de Logroño, Gidden y Silva se adueñaron de la zona y Robinson y Jovanovic cuando calentaron la muñeca pusieron tierra de por medio.

Foto: Jose Ángel Calvo

Al equipo de Vitoria tras ganar a Gernika y la intensidad mostrada en aquel partido le daba todas las opciones de alcanzar los playoffs porque de los candidatos a pesar de estar en la cola era el que tenía uno de los ‘mejores’ calendarios. El partido de Maloste podía suponer la reacción del equipo porque jugando así no tenían rival, pero fue un espejismo.

La semana pasada me descolocó la pájara inicial en casa contra IDK impropia de un equipo que supuestamente se juega el playoff y ayer aunque es cierto que Campus Promete estaba muy necesitado, Araski a priori también se jugaba sus opciones de playoff, pero tampoco me transmitieron esa sensación.

Foto: Jose Ángel Calvo

Sí, la permanencia era el objetivo y efectivamente se ha conseguido, pero al menos yo me quedo con un sabor agridulce. Creo que el equipo estaba capacitado para estar más arriba y no deben ser alucinaciones mías porque partidos como el de Gernika lo corroboran. Enfrente estaba un equipazo con más recursos que Araski, pero los recursos ya sabemos que no lo son todo y el derbi se fue a Vitoria.

No sé si esta temporada el problema ha sido de cabeza o de piernas porque de motivación por parte del banquillo es evidente que no, las energías en el banquillo afortunadamente siguen intactas. La actitud y confianza de Made Urieta en este equipo es total como lo demuestran detalles como el de ayer en que a falta de un minuto perdiendo de 12 puntos todavía creía en la victoria, pero aunque dicen que la fe mueve montañas si todos no tenemos fe las montañas apenas se mueven.

Quedan sólo tres jornadas para terminar la temporada y los rivales que le quedan a Araski van a requerir de intensidad para afrontarlos como son Al-Qázeres, Cadí La Seu y Sant Adrià que llegarán con racha positiva y opciones de disputar playoff si los de arriba se duermen en los laureles.

Ojalá el equipo de Vitoria consiga romper la dinámica negativa, se contagie de la fe inquebrantable de Made y termine de la mejor manera posible porque sino este final de temporada tiene pinta que se va a hacer muy largo.