Ánimo Juana, de tu pronta recuperación depende la libertad de mi ratón

Hoy se ha conocido la gravedad de la lesión de Juana Molina-Prados, la jugadora de Lointek Gernika que se lesionó la semana pasada durante el partido de la Eurocup contra Spar Citylift Girona confirmándose que sufre una triada, palabra que ojalá pudiesen eliminar del diccionario.

Estas lesiones de larga duración que desgraciadamente vemos tan a menudo me dan mucha rabia porque no es justo que las jugadoras vean truncada la temporada de esta manera y encima en algunos casos como el que nos ocupa, tengan que pasar de nuevo por ellas.

Mi profunda admiración por todas estas jugadoras que están lesionadas por la entereza y fuerza de voluntad con la que afrontan sus recuperaciones. Por eso a pesar de las circunstancias, no hay nada que me alegré más que leer hoy mismo por boca de su preparador en Gernika, Kevin Huber, que ayer Juana tras conocer el diagnóstico estaba animada y restaba días para su vuelta.

De la jugadora de Gernika sabía poco hasta que este verano, buscando a Ariel Edwards, el fichaje de RPK Araski, me encontré por casualidad con ella en Paraguay porque estaban jugando en el mismo equipo, el Félix Pérez Cardozo.

Fue entonces cuando supe que hacía apenas un par de años que se había lesionado el cruzado y por eso seguramente, me alegré tanto que le fuesen tan bien las cosas en su primera experiencia al otro lado del charco y me quedé sinceramente con las ganas que ganase el título porque se merecía traerlo en la maleta de vuelta.

Es muy fácil que Juana Molina te caiga bien, pero es que yo además le debo una y es que aunque ella no lo sabe tiene parte de culpa que esté escribiendo todavía. Después de darle unas cuantas vueltas este verano un día de julio decidí colgar el ratón porque no le veía ningún sentido a continuar escribiendo.

Casualidades de la vida, esa misma madrugada que había tomado la decisión, para mi sorpresa alguien me escribió desde Paraguay para darme las gracias y fue entonces que pensé que a lo mejor sí servía de algo dedicar unas horas a esto del baloncesto femenino. Al día siguiente escribí un post sobre lo ocurrido “Y cuando menos te lo esperas“, pero entonces no dije quien me había ayudado sin saberlo, pues había sido la jugadora de Gernika.

Mantener un blog requiere constancia, yo tengo muy poca y empiezo a tener de nuevo mis dudas existenciales sobre continuar con el ratón porque necesito una motivación. Por eso a mi manera, me voy a solidarizar y a aprovechar de Juana y su fuerza de voluntad a ver si se me pega algo.

Muy a mi pesar la he incorporado a la sección de la enfermería de la gradería y cada vez que lo hago me siento como si las dejase en el hospital de verdad, pero creo que es una forma de tenerlas presente. Mi particular promesa es que yo misma la borraré de la sección cuando le den el alta médica. Dicho de otra manera, no me voy a permitir tener más dudas sobre colgar el ratón hasta que pueda escribir que ha vuelto a pisar una pista … tarde lo que tarde.

Cuando me dé pereza escribir que seguro me la dará, me acordaré que ella está en el gimnasio recuperándose y será la manera que se me disiparán las dudas. Así que mucho ánimo Juana y un fuerte abrazo,  de tu pronta recuperación depende la libertad de mi ratón.