Ana Hernández y sus triples están de vuelta

Ayer ojeando las redes me crucé con la buena actuación de Ana Hernández Gil, jugadora canaria de la promoción del 98 que está cursando sus estudios en la universidad de Hofstra y que como su paisana Patricia Cabrera tiene los triples como especialidad.

Foto: Universidad Hofstra

Este miércoles pasado Ana anotó 8 triples contra Holy Cross, un registro espectacular que se une al conseguido hace dos años en el que anotó 6 triples en apenas 12 minutos de juego, pero viendo la amplia sonrisa de la jugadora canaria al entrar a jugar tenía pinta que había una buena historia detrás y efectivamente haberla háyla.

Este es el tercer año de Ana en Estados Unidos, pero probablemente es el que esté disfrutando más por todo lo que ha tenido que pasar para poder pisar una pista de nuevo.

En su primer año la jugadora canaria anotó 145 puntos con una media de 11 minutos jugados en los 27 partidos disputados, pero el segundo año se lo pasó en blanco por culpa de una lesión de tobillo que le impidió jugar durante toda la temporada y la obligó a pasar por quirófano dos veces. Esta temporada ha vuelto a las pistas y de ahí que en su regreso esté disfrutando de nuevo y recuperando el tiempo perdido.

Foto: Universidad Hofstra

Además se da la circunstancia que no es la primera vez que la joven jugadora se pasa una temporada en blanco porque se rompió el cruzado en el Europeo que jugó con la U16F, pero de aquello volvió más fuerte y a los dos años fue convocada para jugar el Europeo con la U18F.

Hace apenas un mes en “The Hofstra Chronicle” publicaban un interesante artículo sobre su vuelta a las pistas y recordaban su trayectoria deportiva “Hernandez Gil stages comeback in junior season“.

Foto: Universidad Hofstra

Hace ya tres años Ana decidió abandonar su isla y dejar a la familia para cruzar el charco aconsejada por su hermano que le hizo ver que era lo mejor para su formación porque volvería con una carrera bajo el brazo, un inglés perfecto y además tendría la posibilidad y las facilidades para poder continuar jugando.

Seguro que fue una decisión difícil dejarlo todo para vivir la experiencia americana y luego tener que superar la lesión lejos de casa, pero todo esfuerzo al final tiene su recompensa. Por eso me alegro que por fin esta temporada pueda volver a disfrutar de nuevo de lo que se le da tan bien.

Enhorabuena Ana y a seguir sonriendo!