La unión hace la fuerza y cuando se habla más de la cuenta flojea

El martes Snatt’s Femení Sant Adrià destituía a su entrenadora con un comunicado tan correcto y educado que como bien ha apuntado algún aficionado parecía que más bien la fichaban en lugar de destituirla.

Foto: Snatt’s Femení Sant Adrià

Ayer Glorià Estopa agradecía los muestras de cariño recibidas en las redes y era entrevistada en un programa radiofónico “El tot Costa”. Durante la entrevista comentó que todas las partes debían hacer autocrítica sobre la situación actual, indicaba que en este periodo ha crecido como entrenadora y que se queda en el club para terminar la temporada con el cadete, a quien ya entrenaba, porque no tienen culpa de la situación actual.

Por la tarde escuchábamos a su sustituto, César Aneas que comentaba que la directiva busca un revulsivo con su incorporación y que él seguirá una linea continuista porque entiende el baloncesto como su antecesora y no habrá muchos cambios.

Y esta tarde para mi sorpresa leo un artículo en “La República” titulado “Revolución emocional para conseguir la permanencia” en que  el presidente del club lila argumenta la decisión tomada en base al ‘descubrimiento’ realizado:

Al finalizar el partido, los directivos decidimos sentarnos para analizar la situación y descubrir por qué un equipo con un nivel deportivo para alcanzar la salvación de forma ostensible había llegado a esta situación deportiva tan dramática”, explica Pepe Aneas, el presidente del club catalán, en La República Deportiva. Dos días más tarde, la directiva tomó la decisión de prescindir de la entrenadora, Gloria Estopà, y relevarla con César Aneas, quien ya pertenecía al cuerpo técnico. “Para nosotros Gloria era un proyecto a largo plazo -tomó el cargo en junio de 2018-, pero descubrimos que algo se había roto en el vestuario y necesitábamos provocar un cambio emocional en las jugadoras. La noticia del relevo en el banquillo les ha levantado los ánimos“, añade el dirigente.

Esta foto de Toni Delgado del domingo pasado era muy bonita y significaba algo, pero siento decir que con declaraciones como la del presidente cuestionando la unión del vestuario le hacen un flaco favor a la buena imagen del club y el lila se va diluyendo.

Foto: Toni Delgado

Todas las partes deberán analizar su parte de culpa cuando finalice la temporada porque hasta ahora es evidente que no se ha hecho, pero en la situación actual poco ayuda que se vaya echando la culpa al de al lado.

Ahora lo que toca es centrarse, dejarse de reproches, animar a muerte y dedicarse a jugar en la pista que bastante hay en juego y es realmente donde hay que hablar.