Los ferraris y los seiscientos de la Liga Femenina Endesa

Ayer el Casademont Zaragoza anunció el fichaje de Laura Nicholls que vuelve a España y se confirma que se han tomado el proyecto muy en serio porque está conformando un roster muy competitivo que dará mucha guerra en la Liga y es relevante que el propio Pep Cargol vaya comentando los fichajes realizados.

Su llegada es una gran noticia porque con su incorporación sube el nivel de la competición como ya ocurriera en su día con Valencia Basket. A los de siempre, Perfumerías Avenida y Spar Girona ya les empezaban a hacer cosquillas y ahora les ha salido competencia porque habrá disputa en la zona alta de la clasificación.

Es evidente que hay muy buenas intenciones en nuestros clubes de siempre, pero no nos podemos engañar y lo que se requiere para poder transformar las intenciones en fichajes competitivos es don dinero que desgraciadamente es escaso en la mayoría de las arcas de todos ellos.

Es habitual y más con la que está cayendo que los clubes pierdan patrocinadores o vean disminuidos sus presupuestos de forma importante, así que o tienes un buen sponsor detrás o te tocará remar para llegar a la orilla y esperar que no te hundas en el intento.

Así que la llegada de los clubes de la ACB a nuestra Liga Femenina es motivo de alegría, pero las alegrías ya dicen que nunca son completas y ciertamente tiene diversas lecturas según se mire. Como aficionados al baloncesto a nadie le amarga un dulce y como dice la campaña de Mediamarkt yo no soy tonto, así que estamos encantados porque vamos a ver a grandes jugadoras en nuestras pistas y qué más da quien nos pague la fiesta.

Ahora bien, también nos tiene que dar que pensar que el nivel de nuestra competición crezca motivado porque perdamos patrocinadores y nos tengan que venir a rescatar los hermanos mayores. Desgraciadamente nos demuestra que mal que nos pese el propio baloncesto femenino no ha sido capaz de crecer por sus propios medios. Los sponsors y los patrocinadores no hacen cola precisamente para aprovecharse del tirón de nuestro baloncesto, sino al contrario cuando nos llegan es porque vienen como “salvadores” y eso no es motivo de satisfacción precisamente.

A los clubes de ‘toda la vida’ de nuestra Liga Femenina Endesa que con mucho esfuerzo nos han mantenido ilusionados les ha tocado trabajar muy duro para subsistir todos estos años. Hay mucho pico y pala como le escuchaba el viernes a Azu Muguruza para conseguir patrocinadores que les permitan salir y ahora como seiscientos tienen que ser muy duro verse adelantados por potentes ferraris recién llegados que les adelantan sin reparo.

La situación no es un mal propiedad exclusiva del baloncesto femenino porque es bajar a las categorías de plata del masculino y te vas topando en las redes sociales con diversas campañas de crowdfunding de clubes que están intentando conseguir dinero para poder afrontar con garantías poder jugar el año que viene en sus respectivas competiciones.

Así que con la que está cayendo la verdad es que es para alegrarse conocer de las novedades de los rosters de todos nuestros equipos especialmente de los más modestos porque todo fichaje o renovación que se anuncie tiene implícita una enorme dificultad que hay detrás para llevarlo a cabo. Todas las temporadas deben ser muy complicadas, pero en ésta especialmente en los despachos las calculadoras más que nunca deben tener que cuidar hasta los decimales.

Y si es buena señal lo de leer renovaciones y fichajes, más importante aún es saber de la continuidad de patrocinadores como Quesos El Pastor con el Zamarat por sexta temporada consecutiva o la llegada de recién llegados como Kutxabank a Araski o colaboradores como Aquática Ingeniería Civil en Celta Zorka que apoyan directamente a los clubes sin necesidad de fusión y sin perder sus orígenes … si en algún momento alguien tiene que perder su origen o esencia que sea por decisión propia, pero no por necesidad.

Así que bienvenidas las aportaciones de los clubes ACB como las “grandes superficies” porque nos traerán a grandes estrellas, pero a los nostálgicos como servidora siempre nos seguirán ‘tirando’ también esos clubes modestos como los pequeños comercios de barrio de toda la vida. Aquellos que tienen que reinventarse para seguir subsistiendo y compitiendo con los mayores con proyectos ilusionantes y ajustándose a un presupuesto aspirando a dar la sorpresa. Todos sabemos que los grandes nombres no aseguran y hacen equipo y para conseguirlo todos parten de la misma casilla de salida y tienen que currar igual.