Anna Cruz: «Tengo ganas de volver» por Borja Sánchez en L’Esportiu

El fichaje del verano en la liga femenina será, de momento y si Alba Torrens no lo impide, el de Anna Cruz (1,74 m 1986) por el RPK Araski. La llegada de la campeona de la WNBA en 2015 y de la Euroliga en 2017 a Vitoria se da por hecho en la capital alavesa, en el que sería su regreso al país después de su marcha, en 2013, y habiendo jugado con la UB Barça, Burgos, Olesa y Rivas. La escolta, con seis años de experiencia en Rusia -Orenburg y Kursk-, se recupera en Tiana de la intervención en la rodilla derecha a la que se sometió una vez desvinculada del Fenerbahce, en enero, con el objetivo de estar al cien por cien a los Juegos. «Han pasado más de tres meses y ya estoy mejor», dice en relación con su menisco externo.

Usted terminó la temporada antes que el resto. ¿Qué ocurrió?

En Navidad ya veía que no aguantaba más, llevaba tiempo sufriendo y decidí que paraba un poco y que me operaba. Contaba que no volvería al Fenerbahçe y que tal vez lo mejor era no seguir, y por eso no tenía ninguna intención de volver antes. El objetivo era llegar a los Juegos y, como quien dice, me han hecho un favor porque he podido recuperarme sin la presión de tener una fecha fijada para estar a punto.

Le ha ahorrado dolores de cabeza, seguro.

Hubiera llegado igualmente, pero cuando tienes un día en que sabes que deberás estar al máximo, no es lo mismo. Porque si un día te hace más daño puedes hacer algo menos y no pasa nada.

La temporada en Estambul no le acabó de salir del todo bien.

Realmente, estuve tan poco tiempo que no puedo hacer un balance positivo. Prácticamente fueron tres meses entre que llegas, empiezas a competir … Cuento que es una temporada en blanco, son situaciones que tienen que pasar. El Fenerbahçe no es el equipo de mi vida y tampoco ha sido mi mejor temporada habiendo este condicionante físico, que influye.

Acababa de hacer unas grandes temporadas en el ámbito internacional.

Mi etapa en Rusia, de seis años entre los tres a Orenburg y los tres a Kursk, es muy positiva tanto en el aspecto deportivo como en el personal: un paso adelante, crecer también como jugadora. Seis años dan para mucho.

Incluso para ganar un anillo en la WNBA! Aquel verano se dio a conocer en el mundo mediático.

Sí, ganar el anillo en 2015 supuso un boom mediático al que no estaba acostumbrada. Al final, cuando estás en la selección y ganas algo, lo hacemos las doce jugadoras y el cuerpo técnico. Somos muchos protagonistas, pero cuando gané el anillo mi vuelta fue un caos. Tampoco sabía que estaba pasando aquí por el hecho de haberlo conseguido y, cuando llegué, tampoco tenía mucho tiempo para que al cabo de tres o cuatro días ya me tenía que ir a Rusia.

Y debía estar más pendiente de los medios que de la familia, no?

Puede ser … La verdad es que no lo hice muy bien, tampoco estaba acostumbrada a tener repercusión ni sabía gestionarlo para hacer caso a todo el mundo y, al mismo tiempo, estar con la familia y los amigos. Lo hice como pude, sobre la marcha.

Estos seis años en Rusia ha visto crecer la liga femenina desde la distancia, no?

Cuando me fui lo hacía con la sensación de que se había dado un paso atrás. Pero ahora sí que ha ido mejorando la cosa. Estando el Uni Girona en la Euroliga, Salamanca … Sigues los equipos que están en Europa y sí que cada vez está más interesante, la liga femenina.

Se fue en el momento oportuno?

Con Rivas teníamos un equipo bastante competitivo, llegamos a la final de la Euroliga. Y cuando me fui la sensación no era que estuviera tan mal la liga, sino la sensación de que el cuerpo me pedía una aventura. Quería ver cómo era. Al final fue en Rusia, pero podía haber sido otra liga. Tenía ganas de irme. Y en seis años también he visto como cuando llegué a Rusia la liga era muy potente y cuando me marché había bajado mucho. Los últimos años éramos los tres equipos buenos y los otros que sabes que los ganas de paliza.

Esta crisis sanitaria, la edad … Sin querer ponerla en un compromiso, su llegada a Vitoria se da por hecha. Tenía tomada la decisión de volver a la liga?

Siempre se habla mucho y no miro mucho Twitter. De hecho, la cuenta que tenía me lo piratearon y no estoy muy al día. Salen cosas y de hecho cuando me operé ya dije que volver era una opción. Cuando acabas de tener una experiencia que tal vez no ha sido del todo positiva, tienes ganas de tranquilidad, de tomarte las cosas con más calma. España es una opción y tengo ganas de volver, evidentemente, sin decirte si he fichado o no. Volver a casa hace ilusión, ya son siete años fuera jugando dobles competiciones, selección española, WNBA … Es mucha carga acumulada, tengo 33 años y tarde o temprano hay cosas, como la familia, que acabas priorizando.

El próximo verano tendrán los Juegos y, antes, el europeo en Valencia. Una temporada golosa, no?

La verdad es que tener dos competiciones en un verano será la primera vez que pase y todas tenemos claro que será muy especial. Lo vivimos en el mundial en Tenerife, la primera vez que con esta selección femenina éramos las anfitrionas. Y Valencia es una gran ciudad que tiene mucha afición al baloncesto y seguro que será una gran sede.

 

Foto portada: FEB