El partido de la vergüenza del que aprender

Ayer finalmente se disputó en Zamora el partido entre Quesos El Pastor y el Alter Enersun Al-Qázeres y la victoria se quedó en casa. Un resultado que pone en valor el esfuerzo del equipo local que conoció a tres horas del partido los resultados negativos de los test rápidos practicados en el mismo día y que les permitía jugar.

Sin apenas haber entrenado en las últimas semanas y con la tensión acumulada de los últimos días tras conocerse el positivo de Campus Promete su último rival que las obligó a volver a ponerse en cuarentena, pero incluso así el equipo de Ángel Fernández sacó el partido adelante frente a un Al-Qázeres que venía de hacer un partidazo frente al Kutxabank Araski.

Evidentemente hay que quedarse con que todas las jugadoras de Zamora están bien que es lo importante, pero lo ocurrido en estos últimos días pone de manifiesto que si bien ya sabíamos que el baloncesto femenino según la ley no es profesional, desgraciadamente hemos comprobado que tampoco se las trata de forma profesional y eso todavía es más triste.

En la incertidumbre que estamos viviendo lo mínimo que se les debe a las protagonistas de este deporte es respeto y eso no depende de ninguna ley. Las buenas palabras e intenciones han durado dos telediarios y como hemos podido comprobar toda la situación en este caso se ha gestionado de forma lamentable como si de una liga de patio de colegio se tratase.

Esta vez el Quesos El Pastor ha sido el afectado y pasado mañana es evidente que será otro club y otras jugadoras las que se encontrarán en la misma tesitura porque esto va a ser desgraciadamente el pan nuestro de cada día, pero ya hemos tenido un anticipo de cómo van a ir gestionando las partes los imprevistos que vayan surgiendo sobre la marcha cuando ocurran. Pues básicamente que cada un@ aguante su vela y como juan palomo, yo me lo guiso y yo me lo como.

Sinceramente tratándose de un deporte colectivo me esperaba algo más que mirar a otro lado porque NADIE ajeno al club se ha pronunciado al respecto. Quizás lo ocurrido es de lo más normal, pero a mi de normal me parece más bien poco no saber a tres horas de un partido y con un rival en camino no saber si se puede jugar y se mantengan en sus trece, tan difícil era autorizar el aplazamiento de un día?

En fin en lugar de desear suerte al inicio de la jornada a las jugadoras como leí, lo que hay que exigir es un RESPETO y RESPONSABILIDAD para estas deportistas que deberían de preocuparse por salir a jugar un partido y no tener la sensación que están jugando con su salud por las prisas e intereses de algun@s.

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