Cambio de ciclo en el banquillo del Spar Girona

Foto: Spar Girona

Ayer el Spar Girona anunciaba por sorpresa la destitución de su entrenador Èric Surís y nos pillaba a tod@s descolocad@s, incluso al propio implicado por lo que ha comentado Pere Puig, director deportivo del Uni Girona en la rueda de prensa de su sustituto, Alfred Julbe.

Nada hacía presagiar que con tan sólo dos derrotas esta temporada en su haber, habiendo ganado el sábado de veinte puntos al Cadí La Seu y habiéndose clasificado para la Euroliga esta misma semana se tomara esta drástica decisión, pero parece ser que la decisión se venía madurando desde la temporada pasada.

Han comentado que ya se le renovó sin excesiva confianza y efectivamente la renovación en el tiempo se demoró más de lo habitual porque no las debían tener todas consigo. Esas sensaciones iniciales sumadas a la derrota de la Supercopa y contra el Valencia Basket de hace un par de jornadas que ha provocado que ahora mismo el equipo no ocupe plaza de Euroliga, así como el juego desplegado en lo que llevamos de temporada ha acelerado el cambio.

En la rueda de prensa la directiva se ha explicado perfectamente y se puede entender la necesidad de un cambio de ciclo porque la plantilla es probablemente la mejor de la historia del club, pero el juego no ilusiona ni parece estar a su altura. Se ganan los partidos a trancas y barrancas por individualidades de las jugadoras y todavía hay tiempo de enderezarlo.

Así que comprensible la decisión que se adopta porque sus motivos tienen y ha sido una decisión meditada, pero a mi modesto entender mejorable en las formas y los timmings porque creo que un tipo de la casa como Éric Surís que en cuatro años y medio ha dado muestra de su elegancia y saber estar se merecía que se estuviese a su altura en un momento tan delicado a nivel personal y profesional.

Hay que tener en cuenta que el sábado por la noche ganó de 20 puntos su último partido en el banquillo recién llegado de Turquía donde se clasificó para disputar la Euroliga, el domingo a las ocho de la tarde se le cesa y se le comunica, a los pocos minutos se filtra a los medios el nombre de su sustituto y hoy lunes a las 10 de la mañana tenemos la foto publicada del nuevo entrenador con el chándal en las redes sociales cuando todavía Surís no ha debido conciliar el sueño con lo ocurrido.

La intención del club era que se despidiese esta mañana aprovechando la presentación de Alfred Julbe, pero aunque parece ser que había aceptado inicialmente el ofrecimiento finalmente lo ha desestimado porque ha sido todo tan precipitado que necesita asimilarlo.

Foto: Spar Girona

Éric Surís no iba a cambiar su estilo durante el verano y como bien dice Pere Puig seguramente no se le hubiese tenido que renovar entonces, pero desde el club  se tuvo en cuenta la situación de la pandemia y la dificultad de encontrar trabajo a principios de temporada cosa que les honra porque se pensó en la persona y la incertidumbre de la situación que estamos viviendo.

Si se valoró entonces, creo que todavía más complicado está conseguir recolocarse ahora a mitad de temporada con la que está cayendo. Quizás por este motivo se le ha ofrecido liderar la dirección deportiva del club, aunque resulta un poco desconcertante cuando precisamente se le cesa argumentando que se le ha perdido la confianza deportivamente hablando.

En su lugar tomará las riendas Alfred Julbe que no necesita presentación en los banquillos, pero que aterriza en la LF. Estamos acostumbrados a verle confiar y gestionar gente joven que se gana los minutos. Así que seguramente tendremos la oportunidad de ver a Júlia Soler en acción más allá de unos pocos segundos cuando ganemos de 20 y quienes jueguen tendrán que sudar con la misma exigencia contra el último clasificado que contra el Perfu porque en esta liga todos los equipos salen a ganar.

Julbe tendrá en sus manos un roster envidiable y un reto ilusionante que ya quisieran much@s, ojalá la apuesta realizada sea un éxito y el maldito COVID-19 nos permita poderlo comprobar.

Toca desearle toda la suerte del mundo a Alfred Julbe en su objetivo y a Èric Surís darle las gracias por su trabajo y todo lo conseguido, a pesar del amargo e inesperado desenlace sólo queda una: levantarse y seguir!

Foto: FIBA