Los duendecillos de Mendi

El otro día preguntaban en Twitter si habíamos conocido personalmente a alguien a través de las redes y si el encuentro había cumplido las expectativas. Leer la pregunta me sacó una sonrisa porque me vinieron a la mente muchos nombres y muchas caras, pero especialmente me acuerdo de un@s cuant@s y recuerdos asociados a ell@s.

Ayer por casualidad me encontré el correo que me envió Xabi en marzo de 2017 en el que me enviaba saludos de la gente de Vitoria desde las murallas de Girona los días en que Araski jugaba su primera copa en tierras catalanas. Para mi sorpresa me comentaba que me traducían para leerme porque entonces el blog era en catalán y recuerdo que me decía que formaba parte del grupo de voluntari@s que estaban todos los fines de semana en Mendi.

Esos mism@s voluntari@s que me alegró ver este viernes al final del partido entre el Kutxabank Araski y el Alter Enersun Al-Qázeres en Mendi apareciendo por la parte inferior de la pantalla como duendecill@s para recoger el atrezzo tras la función de las verdes. Si la vista no me falla porque la distancia, los anuncios y las malditas mascarillas no ayudan mucho, en estas imágenes reconozco a Xabi, Carlos, Núria, Edurne, Rober, Jose, Tatxe, Laura, Txomin, … y los que no vi que debían de estar currando entre bambalinas.

Tengo muy mala memoria, pero también recuerdo perfectamente que mi primera bufanda fue la de Araski y me la regaló Mentxu en la Copa de Girona de camino al aparcamiento lloviendo. Se la acepté y  ni cai que al día siguiente jugaban la semifinal contra el Uni Girona. Menos mal que Araski ya era una avanzado y había traído un stand al frente del cual estaban Amaia, la incansable tejedora de redes y Livia, la presi.

Desde hace más de tres años cuando me como una galleta me acuerdo de los vasquitos y las neskitas de Vitoria que se vinieron también de Fontajau aquella misma jornada. También me acuerdo mucho de los araskizales al ver los kilos que van en aumento y me acompañan a todas partes porque en ell@s también han colaborado desinteresadamente en estos últimos años.

De la Copa de Vitoria también se vino para casa una de las banderas que lucían en los balcones de la ciudad y tengo que decir que me la regaló una aficionada gerundense porque a la extraterrestre de Mendi le hicieron tal inmersión turística que ni le dio tiempo en pensar en recoger una … si hasta consiguieron que fuese de visita a una catedral «abierta por obras».

El otro día recordaba que el último partido que vi en directo fue la final de la Copa en Salamanca entre el Perfu y el Uni Girona, pero también recuerdo que el último abrazo entre aquella marabunta me lo dio otra araskizale, Marijo que se dio una buena vuelta en el Multiusos para venir a despedirse ataviada con una de las decenas de txapelas verdes que tejió para la marea verde.

Foto: FEB

La Copa de Girona fue la primera a la que asistí y desde entonces no me he perdido ninguna. Uno de los principales alicientes es poder coincidir con los araskizales porque no hay muchas oportunidades de hacerlo durante el año y a ser posible durante el partido tenerles enfrente para disfrutarles al máximo. Este año no estarán, como no estaremos ninguno de nosotros así que no sabe tan mal la ausencia.

Últimamente apenas escribo, el estado de ánimo por la situación no acompaña demasiado y leer ciertos comentarios por las redes fuera de lugar donde el bloqueo está al orden del día te quita las ganas, pero reconozco que esta pregunta me ha venido bien. Bien porque me ha recordado que gracias al blog y las redes he tenido la oportunidad de conocer a gente maravillosa como estos araskizales a quienes volví a ver el viernes durante unos segundos que están a 600 kms.

Gente con quien seguramente jamás habría coincidido si no fuese por unos simples tweets y sólo por eso merece la pena replantearse bajar la persiana y vale la pena seguir. Así que a la pregunta de si el encuentro estuvo a la altura y cumplió las expectativas, pues la respuesta es que no … lo superó con creces!

Araskizales, aprovecho la ocasión para desearos una Feliz Navidad y un Prospero Año Nuevo, cuidaros mucho y ojalá superemos esta pandemia pronto para poder vivir de nuevo estas imágenes que echamos tanto de menos.

 

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