Las paradojas de la LF de las que debemos aprender

Foto: Campus Promete

Mañana se juega la 19ª jornada de la LF y es altamente probable que se dé una situación un tanto surrealista en relación a la aplicación de los protocolos previstos por el COVID-19 en nuestra competición.

Como todos sabemos en el partido Movistar Estudiantes contra el Campus Promete disputado el pasado 27 de noviembre (domingo) hubo un positivo en las filas del equipo madrileño.

El Campus Promete el jueves 31 anunció que tras serle comunicado lo sucedido había activado los protocolos correspondientes y tenía al equipo confinados desde el miércoles 30 de diciembre por la noche. Ya avanzó que aplazaban el partido del sábado 3 de Enero que las enfrentaba al IDK Euskotren porque no tendrían los resultados de los PCR realizados a la plantilla y cuerpo técnico a tiempo.

El Estudiantes por su parte también el jueves día 31 anunció que había habido un positivo en la plantilla, pero que el resto del equipo había dado negativo en las última pruebas realizadas y ya estaba en aislamiento. Se avanzaba que el sábado día 2 se harían un segundo test y si los resultados continuaban siendo negativos el domingo 3 de Enero (sábado) jugarían con normalidad frente al Alter Enersum Al-Qázeres. El viernes día 1 viendo que todas se encontraban bien salieron del aislamiento para ir a entrenar con normalidad como comentaron ell@s mismos a través de las redes sociales.

Foto: Movistar Estudiantes

Así pues probablemente se dará la circunstancia que aunque dos equipos coincidieron en el mismo partido el día de autos, uno habrá tenido tiempo para hacerse dos pruebas y jugar, mientras el otro apenas habrá tenido tiempo de hacerse el primer test y le tocará quedarse en casa.

Me alegraré mucho por el Estudiantes si se confirma que puede jugar mañana y le deseo una pronta recuperación a la jugadora estudiantil, pero me parece injusta la situación del Campus Promete porque algo no se ha debido hacer suficientemente bien ya sea en los timmings de comunicación por alguna de las partes o en la ejecución de los protocolos.

Si ambos equipos hubiesen partido con las mismas condiciones, probablemente mañana todas estarían jugando en sus respectivos partidos la 19ª jornada, pero tiene pinta que no va a ser así.

Pase que se tengan que aplazar partidos por culpa de positivos y no quede más remedio, pero en este caso la culpa no hay que achacarla al maldito bicho sino a una mala gestión de la que se debe aprender para evitar situaciones similares. Todo el mundo se merece poder jugar y que no se trunque el ritmo más de lo que la pandemia nos obligue.

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