Èric Surís: «Me intentaron desprestigiar»

Foto: Agencia EFE

Hoy L’Esportiu publica una interesante entrevista de Lluís Simón a Èric Surís en la que tras unos pocos meses el coach catalán da su versión de lo ocurrido en su destitución del Spar Girona. En su día ya dije lo que pensaba sobre lo ocurrido y me reitero en lo dicho, pero creo que vale la pena haber invertido cinco minutos en la traducción para que no haya excusa para conocer la opinión del protagonista.

Superado el lógico periodo de ‘duelo’ tras la abrupta separación porque aunque uno es profesional primero es persona y en este caso además de club, es evidente que Surís está más que listo para afrontar nuevos retos más allá de Fontajau.

En mi modesta opinión y viendo como tenemos el patio en algún club de nuestra liga creo que debería ir calentando y sacando la maleta del armario por lo que pueda ser. Si alguien conoce mínimamente nuestra liga y aplica la lógica, Surís debería de tener los días contados en casa.

Allá va la entrevista publicada …

«El 1 de noviembre del año pasado la junta del Uni anunció por sorpresa la destitución de Eric Surís, que había encadenado cuatro temporadas en el primer equipo. En ese momento el equipo había ganado en la pista del Cadí (50-71) y se había clasificado para la Euroliga. Lo recuerda en esta entrevista mirando también hacia el futuro.

Han pasado dos meses y medio. Con la perspectiva del tiempo, cómo valora el que vivió?

Ahora está todo más reposado, ya lo he digerido. El Uni es para mí una página pasada y es el momento todo de mirar hacia adelante y pensar en posibles nuevos proyectos.

Cuando piensa, mantiene que lo peor de la destitución fue el momento, volviendo de Turquía después de clasificar al equipo para la Euroliga?

Las formas y el momento fueron sorprendentes y entonces no me lo podía esperar de ninguna manera. Estábamos todavía en un periodo muy inicial de la temporada, hacía relativamente poco que habíamos incorporado la Chelsea [Gray] y Elena [Oma] estaba a punto de reaparecer. Estábamos en construcción, con la clasificación para la Euroliga en el bolsillo y después de haber hecho también un muy buen partido con una victoria contundente en la Sede. Quedé en shock porque pasé, no de cero a cien, sino de cien a cero en un momento en que estaba completamente inmerso en el trabajo de construcción del equipo.

En el mundo de los entrenadores siempre se habla de lo de los «ultimátums». No tenía ninguna pista que la junta lo tenía en el punto de mira?

En ningún caso, por lo mismo que decía antes. Era consciente de que en los primeros meses de formación de un equipo hay mucho trabajo y siempre margen de mejora. Yo era el primero de autoexigirme o presionarme para sacar adelante el proyecto.

En ningún caso sentía que si no ganaba en la Seu, por ejemplo, mi cargo pendía de un hilo. De ahí vino la sorpresa. En el baloncesto, sobre todo si hablamos de la liga femenina, prácticamente no hay nunca un corte de entrenador en estas épocas del año. Normalmente se toma esta decisión cuando hay malos resultados o las cosas no funcionan, lo que se dice de comerse o no los turrones, pero no esperas que pase a finales de octubre.

Entre las cosas que dijo el club para justificar la decisión, una fue que ya había tenido dudas en la renovación en verano. Tenía esta sensación cuando firmó el nuevo contrato?

Tener dudas en una relación, en este caso laboral, puede ser normal, como puede ocurrir en cualquier otra relación que se prolonga mucho en los años, por lo que al final puede haber cosas que se deterioren y, sobre todo, más desgaste, pero esto era mutuo, en los dos sentidos. Al final intentaron desprestigiarme para justificar o encubrir decisiones difícilmente explicables.

Tengo la conciencia muy tranquila por el trabajo realizado y no quiero dar más importancia a declaraciones que hizo algún miembro del club en ese momento para justificar la destitución. Siempre me he considerado un entrenador de la casa, de Girona, y siempre estuve dispuesto a entrenar en todas las situaciones en que nos fuimos encontrando. Estoy tranquilo y satisfecho no sólo por los títulos que logramos, sino también del granito de arena que aporté en el crecimiento del club, de ver como estaba el equipo cuando lo cogí en comparación con cuando el dejé, cuando se me destituyó.

Otros motivos que se citaron para la destitución fueron que costaba mucho ganar algunos partidos, la derrota en la copa de la temporada pasada o la de la supercopa de ésta, y se daba a entender que no se sacaba suficiente rendimiento de las jugadoras a su disposición.

Es lo mismo que decía antes. Se intentó desprestigiar una figura para justificar una destitución difícil de explicar. Evidentemente en la trayectoria de cinco temporadas, aunque dos no son enteras, hay derrotas, hay malos momentos, y evidentemente hay malas rachas, y si las juntas y las vas diciendo seguidas, puedes hacer creer esa sensación.

Hay que recordar que en algunos momentos pasamos por muchos cambios y teníamos que reconstruir y espabilar a media temporada para levantarnos y superar las adversidades que nos íbamos encontrando. Al final esto es el mundo del deporte. Creo que el tiempo en cierto modo lo demostrará, pero nada de lo que se consigue es sencillo, por mucho que pueda sufrir en partidos en los que parece que no lo tengas que hacer.

Sólo tienes que abrir, por ejemplo, cada día este diario para ver que en todos los deportes, no sólo en el baloncesto y en el Uni, encontrarás sorpresas o malas rachas o equipos con dificultades que se han de levantar, y al final esta es la grandeza del deporte.

La relación con las jugadoras, cuál era entonces? Sabe cómo se tomaron la destitución?

La relación era y es muy buena. Ha sido siempre honesta, transparente y de exigencia y ellas, en este sentido, fueron las primeras que se sorprendieron de encontrarse en esa situación. Al final son unas profesionales ejemplares y estas cosas las acabas aceptando. No puedo tener ninguna queja de su trabajo y seguro que ahora tampoco hay.

A Laia ya la conocía de hace muchos años, no sólo del Uni; con Julia también tenía mucha confianza del año que ganamos la liga, con Sonja ya hablaba desde hace dos veranos para que viniera. También tenía buena relación con las jugadoras nuevas, incluso con la Chelsea, aunque tuvimos menos tiempo para conocernos. Podría citar una a una y decir que el comportamiento de todas fue siempre ejemplar.

Ahora se le hace difícil seguir el equipo, los partidos y el día a día del club?

La verdad es que no hago un especial seguimiento. Es un tema si quieres terapéutico, de no quererme hacer más sangre porque tampoco me aporta nada querer hacer un seguimiento exhaustivo del equipo, pero como bien dices soy gerundense y, estando en la ciudad, sólo que abra un periódico, ponga la radio o incluso la televisión, es inevitable irme informando por encima de la actualidad, pero más allá de eso, nada más. Sólo he visto algunos ratos de algunos partidos porque es un tema que tampoco me aporta nada. Estoy viendo, eso sí, muy baloncesto desde la barrera de todas las competiciones.

Al menos puedo citar dos entrenadores, César Aneas y Miguel Méndez, que hablaron del legado que deja en la liga femenina. Que hablen bien de uno mismo endulza el disgusto?

Es un orgullo que profesionales y compañeros de trabajo que analizan y conocen la trayectoria y el trabajo de estos últimos años puedan decir que he aportado algo. Al final cuando entras en un proyecto así no sabes cuánto durará, sólo que no será eterno, pero que lo quieres hacer a tu manera para transmitir ti mismo como ves el baloncesto, cuáles son tus creencias, y si alguien considera que he podido aportar algo nuevo o diferente al baloncesto femenino, pues es un orgullo.

Sobre Alfred Julbe tiene algo que decir?

Es un entrenador muy respetado y hemos coincidido alguna vez en un algún acto relacionado con el baloncesto, pero no lo he podido conocer.

Si tuviera la posibilidad de elegir, cosa altamente complicada en el mundo de los entrenadores, hacia donde dirigiría el siguiente paso de su carrera?

No es que quiera recurrir al tópico, es que es la verdad. No tengo equipo y no me cierro ninguna puerta y estoy abierto a cualquier posibilidad que se me presente. No tengo prisa para ser un parche para cualquier sitio porque lo que quiero priorizar es un buen proyecto, algún lugar que pueda ayudar a hacer crecer con mi aportación y que a la vez me exija a mí mismo mantener un crecimiento.

En cuanto a las diferencias entre el baloncesto masculino y el femenino, al final soy entrenador de baloncesto. Siempre hay características puntuales diferentes. Recuerdo cuando cogí el Salto a EBA y se me decía: «Anda, si éste es de femenino!» Y al cabo de siete años de llevar el equipo, cuando llego a la Uni me dice: «Anda, si éste es de masculino!» Al final lo más relevante es adaptarte al lugar donde llegas, a las características del equipo y el proyecto. El rol del entrenador es saber exprimir lo que tienes.

¿Qué le pareció que Marta Xargay dijera que entre el Uni y el Ekaterimburgo prefería el equipo ruso, entre otros motivos por su destitución, y la polémica que acompañó estas palabras?

Esto depende también de las ganas que tenga alguien de crear polémica y de cómo quiere analizar las cosas, pero al final es normal que Marta esté dolida como lo ha sido mucha gente por esta situación y es doblemente normal que ella, como cualquier persona, y no encontraríamos muchas excepciones en el mundo, vaya en un partido o en un reto o en una competición con el equipo en el que juega su pareja. Si se quiere sacar más punta al tema, pues se puede hacer, pero las personas tienen libertad de sentimientos y libertad para expresarlos. La libertad de expresión no sólo vale en Twitter. Dijo lo que sentía.

Es triste lo que está pasando ahora en Fontajau y en muchos pabellones …

Sí, porque a menudo la grandeza de todo es la química que se desprende entre público y afición, en los sentimientos deportivos para defender unos colores. Cuando no está la gente apoyando no es lo mismo, pero debemos ser conscientes de que, más allá de aspectos políticos y de incoherencias bien conocidas, estamos en un momento complicado, que tenemos los hospitales a reventar. Primero es la salud.

Será difícil olvidar algunas noches mágicas de Fontajau?

Es un título más que me llevo. Algunos partidos de play-off o noches europeas, como la del Olympiacos, es el granito de arena que he podido aportar al crecimiento del club. Si recordamos como era hace seis años un partido de liga en Fontajau y como lo era hace pocos meses cuando podía ir la gente, veremos que ha habido un cambio extraordinario.»

Fuente: «Em van intentar desprestigiar» por Lluís Simón en L’Esportiu