El partido de nuestra vida

Es tal el ritmo frenético que llevamos que no nos damos cuenta, pero si te paras a pensar llegas a la conclusión que tod@s estamos jugando cada día un partido en la misma liga.

Por eso en los últimos tiempos al despertar doy gracias por haber sido seleccionada para poder jugar un nuevo partido. No me acuerdo siempre de hacerlo y debería acostumbrarme a hacerlo con regularidad porque algún día el entrenador decidirá que ya no juego y encima pensaré que ha sido culpa mía por no haber seguido el ritual.

Reconozco que no me gustan nada las reglas de juego de esta liga que jugamos ni el criterio del entrenador porque no tiene ningún sentido: sin previo aviso deja sin jugar a jóvenes jugadores que se merecen una oportunidad, no se da las mismas opciones a todos y a algunos se les castiga con graves lesiones, se echa de los partidos a los buenos sin contemplaciones y no nos da la oportunidad a sus compañeros de homenajearles en vida a quienes han peleado como jabatos en esta competición.

Creo, o quiero pensar, que tod@s aspiramos a que cuando nos quiten del equipo o se nos acabe el partido nos recuerden como grandes jugadores que competimos, lo dimos todo con una sonrisa, asistimos a nuestros compañeros y no nos rendimos.

Algunos entrenan duramente para conseguirlo porque no se lo ponen fácil, otros no se esfuerzan y los hay que pierden el tiempo en discusiones, cabreos, egoismos innecesarios sin ser conscientes que a lo mejor mañana ya será tarde para ir a entrenar.

Cuando eres joven ni te paras a pensar y si lo hicieras creerías que que vas a estar jugando toda la vida, pero a medida que te haces mayor te vas dando cuenta que seas el MVP o el paquete del equipo van pasando los cuartos para todos, sabes que el partido cualquier día se va a acabar y deseas con todas tus fuerzas que te vayan dando prórrogas a ti y a los tuyos.

Esta semana a alguien de mi equipo se le acabaron las prórrogas, pero seguro que le han fichado para jugar en una liga mejor donde se habrá reencontrado con nuestros seres queridos y les contará como tenemos por aquí la clasificación. Les dirá que llevaba meses sin poder salir de la residencia y ver al resto de su equipo, pero hoy casualmente le hubiesen dejado salir …. para ir a votar.

Aunque haya días que cueste por las circunstancias hasta que no suene el pitido final tenemos que dar las gracias por entrar en la convocatoria.

Toca entrenar a tope para seguir jugando en esta liga que a veces nos indigne para que el día que nuestro partido acabe o el entrenador nos quite tener la conciencia tranquila habiendo hecho las cosas de la mejor manera posible porque sólo así tendremos opciones de conseguir un merecido ascenso.

Booking.com
Booking.com